La biblioteca como trinchera

La biblioteca como trinchera

De resistencias, militancias, políticas y estantes con libros (II)


 

[Artículo publicado en la 3.ed. latinoamericana de Fuentes, Revista de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional (número 45, septiembre de 2016)].

 

De bibliotecas

 

Las bibliotecas son un espacio de resistencia.

Occupy Wall Street Library (2011).

 

En este texto se entenderá "biblioteca" como cualquier espacio, físico o virtual, en el que una persona se encuentra, sin mediador alguno (pero con la ayuda de un grupo profesional, los bibliotecarios), con un fragmento de conocimiento [1]. Ese fragmento puede estar contenido en un soporte físico –llámese libro, CD o como sea– o en algo menos palpable, como la memoria de un narrador. Y el encuentro puede producirse por muchísimos motivos, y persiguiendo distintos fines: desde el aprendizaje o la capacitación hasta el puro y simple ocio.

Por consiguiente, no se considerará que una biblioteca sea una colección de libros, ni un edificio, ni unos lectores, ni un personal especializado, ni unas tecnologías en particular. Una biblioteca es el lugar en el cual se entrecruzan esos elementos, el punto en el que todos ellos se yuxtaponen.

Dado que esta conjunción puede producirse en cualquier parte, hubo, hay y habrá bibliotecas en lugares que, desde ciertas perspectivas, pueden resultar curiosos e inesperados. En una escuela suburbana, por ejemplo, entre estantes habitados por un puñado de manuales y cuentos. O en una comunidad campesina, a la cual las cajas de revistas y novelas llegan en avión o en canoa, tras varios días de viaje. O en el interior de un autobús, de un tren o de un barco. O en una cantina de cualquier pequeña localidad, con libros de todo tipo que saltan a las mesas desde mochilas y maletas. O en un patio en el que un anciano cuenta a una audiencia interesada las historias de los héroes del pasado y las guerras del presente. O en una universidad, alimentada por varias decenas de miles de volúmenes cuidadosamente catalogados y clasificados.

El encuentro de una persona –o de una comunidad, un conjunto de personas– con el conocimiento, pertenezca a su propia cultura o a otra distinta, es lo que permite que tal individuo o tal comunidad continúen, por decirlo de algún modo, floreciendo. No se habla aquí de desarrollo, de progreso y evolución: se dejará de lado cualquier aspecto utilitarista, cualquier abordaje cuantificador o cualquier análisis capitalista. Se apunta, simplemente, que el motor último que ha movido al ser humano a lo largo de su historia ha sido siempre el contacto continuo con sus saberes, con sus ideas, con sus muchas identidades, con sus costumbres y recuerdos, con sus descubrimientos... Y la biblioteca –asuma la forma que asuma– ha cumplido y sigue cumpliendo un rol central en esa relación, de ahí su importancia.

De esa importancia, precisamente, deriva su principal vulnerabilidad. Pues la biblioteca es un espacio codiciado, sobre el que los poderes de turno (económicos, institucionales, políticos, ideológicos) pretenden establecer un control lo más férreo posible, velado a veces, indisimulado otras. Al poner las manos sobre el saber pasado, el conocimiento presente y la información futura, se controla el destino de una sociedad, se manejan ad libitum sus posibilidades, se cierran determinadas puertas y se abren algunas ventanas, se siegan las perturbaciones y los cambios apenas nacidos. Al mismo tiempo, para el capitalismo la información es uno de los bienes más rentables que existen, de forma que todas sus estrategias están dirigidas a controlar su producción, su distribución y su consumo, deshaciéndose de cualquier obstáculo que se interponga en su camino.

La biblioteca resulta, pues, un territorio en disputa. Y en esa contienda se despliegan distintas estrategias. El sistema hegemónico ha pretendido anularla como espacio público (asfixiándola al mermar sus recursos e imponiéndole lógicas de beneficio capitalista en sus políticas, misiones y funciones) y la ha mercantilizado, tergiversando sus objetivos, cosificando sus fondos y desvirtuando sus servicios. Al hacerlo pone en peligro la conexión entre la gente y el conocimiento, con todo lo que ello significa. Buena parte de los problemas a los que se enfrentan las bibliotecas actuales –no sólo las públicas, y no sólo en América Latina, aunque este texto haga referencia directa a ellas– tienen su origen en las presiones que se ejercen y en las decisiones que se toman desde distintas esferas de poder.

Ante semejante fuerza destructiva y teniendo en cuenta lo mucho que hay en juego, la respuesta inicial más lógica ha sido y sigue siendo la resistencia.

 

Notas

[1] Para otras definiciones de "biblioteca" distintas de la habitual cf. Lankes (2014) y las propuestas en espacios y publicaciones como In the Library with the Leadpipe (enlace) o Journal of Radical Librarianship (enlace).

 

Bibliografía

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Caygill, Howard (2013). On Resistance: A Philosophy of Defiance. Londres: Bloomsbury.

Civallero, Edgardo (2011). El rol de la biblioteca en la inclusión social. En XIII Jornadas de Gestión de la Información de SEDIC (Asociación Española de Documentación e Información), Madrid (España). [En línea].

Civallero, Edgardo (2012a). Contra la 'virtud' de asentir está el 'vicio' de pensar: Reflexiones desde una bibliotecología crítica. [En línea].

Civallero, Edgardo (2012b). Neutralidad bibliotecaria. [En línea].

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Iverson, Sandy (1998/1999). Librarianship and resistance. Progressive Librarianship, 15, 14-19 [En línea].

Lankes, David (2014). Radical Conversations: Defining a Library. [En línea].

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Vinthagen, Stellan (2007). Understanding "Resistance": Exploring definitions, perspectives, forms and implications. [En línea].

 

Acerca de la entrada

Texto: Edgardo Civallero.

Fecha de publicación: 06.12.2016.

Foto: Library books. En Albertville High (enlace).

El texto corresponde a la segunda parte del artículo "La biblioteca como trinchera", de Edgardo Civallero, almacenado en Acta Académica y en Issuu. Las partes que componen la serie pueden consultarse juntas aquí.

 


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